Las stablecoins ya no son un “refugio digital seguro”: la apuesta por el cumplimiento de USDT y USDC tras las sanciones a Venezuela

2026-01-14PrincipianteNoticias
2026-01-14
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A comienzos de enero de 2026, el panorama político de Venezuela experimentó un giro dramático con la detención del expresidente Nicolás Maduro. En este contexto, Petróleos de Venezuela, S.A. (PDVSA), en un intento por eludir las sanciones financieras de Estados Unidos, había trasladado el 80 % de la liquidación de sus exportaciones de crudo a USDT. Sin embargo, el 11 de enero de 2026, Tether ejecutó la mayor acción en un solo día de su historia: congeló cinco direcciones principales en la red Tron, por un total de 182 millones de dólares en USDT.
Este acontecimiento no solo cortó la última “línea de vida” financiera del gobierno venezolano, sino que también reavivó el debate global sobre la contradicción entre el “poder de censura” de las stablecoins centralizadas y los “ideales descentralizados”.

Del colapso del “Petro” a su sustitución total por USDT

Tras años de hiperinflación y severas sanciones económicas de EE. UU., la moneda digital estatal de Venezuela, el “Petro”, que en su día despertó grandes expectativas, terminó convirtiéndose en un experimento fallido. Ante el doble dilema de la pérdida de poder adquisitivo de su moneda fiduciaria y el bloqueo de los canales internacionales de liquidación, PDVSA se vio obligada a recurrir a criptoactivos con mayor liquidez. A partir de 2023, PDVSA comenzó a exigir a los compradores internacionales el uso de USDT para los pagos anticipados en las transacciones petroleras, con el fin de evitar la supervisión del sistema tradicional SWIFT. Para finales de 2025, este modelo se había convertido en el sustento vital de las exportaciones petroleras del país: a través de complejos canales intermediarios establecidos en Turquía y los Emiratos Árabes Unidos, USDT sustituyó de facto a la moneda fiduciaria como herramienta central de compensación global en el comercio energético venezolano.

El cambio de rol de Tether y la “Operación Trueno” de 2026

No obstante, Tether, el gigante de las stablecoins que durante mucho tiempo había operado en los márgenes del cumplimiento normativo, mostró de repente una postura proactiva que sacudió a toda la industria en enero de 2026. Esta aplicación de sanciones, bautizada como “Operación Trueno”, hizo añicos la imagen histórica de “cumplimiento pasivo” de Tether. En apenas unos días, Tether lanzó acciones de alta frecuencia contra direcciones asociadas a Venezuela, congelando activos por un total de 182 millones de dólares, con bloqueos individuales que oscilaron entre los 12 y los 50 millones. A nivel técnico, Tether aprovechó plenamente los permisos de gestión de los contratos inteligentes en la cadena Tron para implementar bloqueos en listas negras a nivel de segundos. Como resultado, aunque grandes cantidades de fondos de liquidación petrolera seguían siendo claramente visibles en la cadena, perdieron por completo cualquier posibilidad de transferencia o redención. Según el seguimiento de datos on-chain, esta medida fue el resultado de un mecanismo de cooperación privada entre Tether, el FBI de EE. UU. y el Departamento de Justicia. A pesar de estar registrada en las Islas Vírgenes Británicas, Tether optó finalmente por abandonar su refugio offshore para garantizar la seguridad de sus canales de reservas en dólares estadounidenses y su estatus de cumplimiento normativo, demostrando un alto grado de “cumplimiento voluntario” con las fuerzas de seguridad estadounidenses.

Comparación del historial de sanciones y la lógica de cumplimiento entre USDT y USDC

Para comprender el alcance profundo de este suceso, es necesario comparar el desempeño histórico de los dos gigantes de las stablecoins —Tether (USDT) y Circle (USDC)— en su respuesta a las fuerzas del orden y a la regulación.
  1. Comparación de casos históricos

Dimensión Tether (USDT) Circle (USDC)
Perfil de cumplimiento normativo Offshore, con transparencia cuestionada en el pasado y cumplimiento reactivo. Onshore (EE. UU.), impulsado por la regulación y cumplimiento proactivo.
Hitos clave en eventos de sanciones 2023–2026 Israel/Ucrania/Venezuela: Tether congeló más de 8.000 direcciones, por un valor superior a 3.500 millones de dólares, dirigidas principalmente contra el blanqueo de capitales, la financiación del terrorismo y entidades sancionadas. 2022 Incidente de Tornado Cash: Circle congeló de forma proactiva 75.000 dólares en USDC en direcciones relacionadas dentro de las 24 horas posteriores a la prohibición de la OFAC, lo que provocó una gran controversia en la industria en torno a la privacidad.
Datos más recientes (a cierre del T4 de 2025) Más de 7.200 direcciones incluidas en listas negras. Aproximadamente 600 direcciones incluidas en listas negras.

  1. Análisis de las diferencias en la lógica de las sanciones

USDC: el ejecutor de las normas. Como empresa estadounidense con licencia, la lógica de actuación de Circle es la “cooperación sin fisuras”. Cada vez que la OFAC (Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE. UU.) actualiza la lista SDN (Nacionales Especialmente Designados), Circle suele alinearse de inmediato. Aunque su alcance de sanciones abarca menos direcciones, su fuerza legal es mayor, centrándose principalmente en protocolos específicos (como Tornado Cash) y en objetivos de sanción de alto nivel.
USDT: el “policía voluntario” impulsado por el beneficio. La lógica de Tether se caracteriza por el pragmatismo comercial. Dado que sus más de 130.000 millones de dólares en activos dependen en gran medida de los bonos del Tesoro de EE. UU. y del sistema de compensación en dólares, Tether opta por “demostrar lealtad” de forma proactiva, a menudo incluso antes de las actualizaciones oficiales de listas o bajo solicitudes informales. Los datos muestran que el número de direcciones en listas negras de Tether supera ampliamente al de USDC, lo que indica que está intercambiando una represión más amplia de fondos ilícitos de bajo y medio nivel (como fraudes de telecomunicaciones y blanqueo de capitales) por una mayor tolerancia regulatoria hacia su estatus offshore.

El fin de la resistencia a la censura: una “extensión digital” del sistema fiduciario

El caso de los fondos petroleros venezolanos congelados declaró sin contemplaciones el fin del mito de la “resistencia a la censura” de las stablecoins centralizadas. Este episodio demostró al mundo que, mientras una stablecoin centralizada esté vinculada a una moneda fiduciaria, no es en esencia un activo verdaderamente descentralizado, sino más bien una “extensión digital” del sistema fiduciario en el mundo blockchain. Dado que los emisores conservan una “visión de ojo de dios” y la autoridad absoluta para “poner a cero” activos en la capa técnica básica, estos instrumentos pueden transformarse rápidamente en herramientas de sanción en entornos políticos extremos. Para entidades de nivel estatal, como los países soberanos, confiar en USDT para eludir sanciones tradicionales ya no es una estrategia viable a largo plazo. La transparencia del seguimiento on-chain, junto con la capacidad final de intervención de las entidades centralizadas, somete cualquier compensación transfronteriza a gran escala a una supervisión regulatoria en tiempo real, haciendo que el estatus de “refugio seguro” se desvanezca progresivamente.

Reconfiguración del papel de las stablecoins: tentáculos digitales de la hegemonía del dólar estadounidense

A medida que las acciones de sanción se normalizan, las stablecoins están siendo reposicionadas como un nuevo vehículo para la exportación global de la hegemonía del dólar estadounidense. El gobierno de EE. UU. no necesita intervenir directamente en los protocolos subyacentes de la blockchain; le basta con ejercer presión regulatoria sobre los emisores (como Tether o Circle) para convertirlos en tentáculos digitales que ejecuten la “jurisdicción de largo alcance”, permitiendo ataques de precisión contra los flujos globales de capital. Bajo esta lógica, la percepción del riesgo de las stablecoins también se ha bifurcado: mientras que la vía de cumplimiento de USDC es más predecible y transparente desde el punto de vista legal, el comportamiento “repentino” y “a gran escala” de sanciones por parte de Tether ha demostrado al mercado que las entidades centralizadas offshore, bajo presión de supervivencia, pueden actuar incluso de forma más agresiva que las instituciones reguladas. Las stablecoins ya no son solo un medio de intercambio; se han convertido en una ficha financiera innegable en la partida estratégica entre las grandes potencias.

Tendencias futuras: la apuesta “de doble vía” entre el cumplimiento estricto y la resistencia a la censura

La irrupción de crisis como la venezolana empujará al mercado cripto hacia una era de “doble vía” mucho más definida. Por un lado, los activos fuertemente alineados con el cumplimiento normativo, representados por USDT y USDC, se integrarán aún más en el sistema financiero tradicional. Aprovechando su enorme liquidez, evolucionarán hacia “cuasi-CBDC” (monedas digitales de banco central) respaldadas por la credibilidad estatal y servirán como instrumentos de compensación global dentro de marcos regulados. Por otro lado, la demanda de resistencia a la censura impulsará una “segunda explosión” de stablecoins descentralizadas: activos como DAI, que no dependen de mecanismos centralizados de congelación, podrían experimentar un crecimiento en regiones sancionadas o en ámbitos donde la privacidad sea altamente valorada. No obstante, esta resistencia a la censura tiene un coste elevado, que incluye altos costes de liquidez, riesgos de volatilidad de los activos y escenarios de aplicación más limitados. El mercado se verá inmerso en un prolongado pulso entre eficiencia y soberanía.